Entrevista
“Todos y cada uno de los proyectos musicales que me propongo son para salir de mi zona de confort. Eso es lo que te hace crecer”

Guitarrista, compositor, docente y director, Maximiliano Brito Riviere, reflexiona sobre sus influencias, desafíos en la dirección musical de LA BIG y proyectos que lo impulsan a salir de su zona de confort 

Maximiliano Brito Riviere (48) tuvo su primer acercamiento a la música y particularmente a la guitarra a los 6 años. Junto a su hermano mayor comenzaron a tomar clases particulares. Sin embargo, este capítulo de su vida se vio interrumpido por una mudanza al exterior con su familia. Al regresar a Argentina, decidió retomar su formación e ingresar al Conservatorio Superior de Música Julián Aguirre, recibiéndose como Profesor Superior de Música. “Siempre me fascinó la posibilidad de conmover a otros y generar emociones a través de los sonidos”, reflexiona Maximiliano.

«Hoy en día los géneros que más tocó son jazz, funk y soul»

– ¿Hubo algún guitarrista que te marcara en los primeros años?

– Mi primer acercamiento a la guitarra fue desde el folklore. De niño escuchaba y tocaba a referentes como Yupanqui, Eduardo Falú y Cafrune. Más adelante, durante la adolescencia, me acerqué más al rock y toqué en varias bandas y distintos géneros.

Mientras estudiaba, ahondé en la música erudita (donde Bach sigue pareciéndome uno de los más sublimes) y también en el repertorio clásico de guitarra como Fernando Sor, Gaspar Sanz, Ferdinando Carulli, Francisco Tárrega, Aguado, Segovia y Agustín Barrios.

También los más cercanos como Villalobos, Leo Brower, entre otros; sin dejar fuera guitarristas argentinos como Juan Falú, Carlos Moscardini. A nivel local, Jorge Jewsbury, quien fue uno de mis profesores.

Si hablamos de guitarristas que me cautivaron y lo siguen haciendo no podría dejar de mencionar a Paco de Lucía, Vicente Amigo y Pat Metheny.

– ¿Qué géneros o influencias son las que más te atraviesan actualmente?

– Hoy en día los géneros que más tocó son jazz, funk y soul. De todos modos, si tengo tiempo, me gusta tocar música que este bien hecha, sin importar el género.

– ¿Cómo llegaste a la dirección de la Big Band?

– Mientras estudiaba guitarra clásica, comencé también a estudiar jazz con distintos maestros de nuestro país, Brasil y Estados Unidos. Parte de esa formación fue aprender a escribir arreglos para Big Bands, conocer su historia, sus tipos de armonía, autores, etc.

Tuve la suerte de tocar en algunas Big Bands en La Plata y luego en la Granados Big Band –proyecto local formado mayormente por músicos que alguna vez tocamos con Carlos Granados–.

LA BIG es una creación propia que le propuse a la directora del Conservatorio Provincial de Música Julián Aguirre –institución donde soy docente–, con la idea de crear un elenco para hacer música de jazz y de Big Bands. Por suerte aceptó y nos apoyó en todo este recorrido.

«LA BIG es uno de los elencos más afianzados en nuestra ciudad y zona; conformada por excelentes músicos y personas»

 – ¿Qué es lo que más te gusta de ser director? ¿Cuáles son los mayores desafíos?

– Los primeros años fueron duros debido a la dificultad de conseguir gente, armar el repertorio, coordinar ensayos –a veces es complicado coordinar un café con un amigo, ¡imaginen un ensayo con 30 personas!–. Hoy podemos decir que LA BIG es uno de los elencos más afianzados en nuestra ciudad y zona; conformada por excelentes músicos y personas, de quienes me siento sumamente orgulloso.

Sorteados cada uno de los primeros desafíos, actualmente me gustaría guiar a LA BIG para crecer musicalmente, salir de gira con ellos, llevar estos arreglos y música a distintos lugares de nuestro país y, si Dios lo permite, afuera también.

– ¿Qué proyectos te marcaron más o te hicieron salir de tu zona de confort?

– Todos y cada uno de los proyectos que me propongo son para salir de mi zona de confort. En parte me gusta la incomodidad que genera. Moviliza a la acción.

Ha habido varios proyectos que, más que resonar en mis acordes, han desafiado mis límites y me han empujado fuera de mi zona de confort. Como haber tenido la posibilidad de tocar con músicos que admiro, con un gran talento; eso me llevó a estudiar cada vez más y buscar ser mi mejor versión.

Lo mismo en la vida, lo que te empuja a salir de la zona de confort, es lo que te hace crecer. Mantener y mejorar la calidez musical de LA BIG fue y es un gran desafío. También lo son el dúo que tengo con Joel Litchenstein, gran pianista de nuestra ciudad, o el trío de jazz junto a Gabriel Ashowrth y Matías Horvat.

Otro reto es la música que he escrito para televisión o cine y, como nuevo desafío, para videojuegos.

«En la actualidad trabajo en varios proyectos. En arreglos para LA BIG, el trío de jazz, dúos y estoy terminando música para videojuegos»

– ¿Y cuándo decidiste entrar al mundo de la música para cine y televisión?

– Verdaderamente siempre me gustó el cine y la relación entre imagen y música. Como así también la composición musical. Empecé sonorizando algunos trabajos de estudiantes de cine, y a medida que fui formándome más, ya entré en algunos proyectos de cine y TV.

En pandemia junto a un amigo de Brasil pude participar en un proyecto más grande, y ver cómo se trabaja en las grandes ligas, por así llamarlo.

– ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

– En la actualidad trabajo en varios proyectos. Estoy haciendo nuevos arreglos para “LA BIG”. Continúo con el trío de jazz, el dúo junto a Joel, otro con el excelente saxofonista Bruno Ponso y otro con la cantante Vero Cambón.

Ahora estoy terminando una música para videojuegos y, el año próximo, espero seguir encontrando nuevos desafíos.

IG: @maxi_brito_riviere