“Papeles húmedos”: una invitación a detenerse en lo sensible
En un cruce entre técnica, materia y sensibilidad, la muestra “Papeles húmedos” de Marcelo Babini llegó a CIMA como una propuesta que invita a mirar con otra pausa. La exposición, centrada en el trabajo sobre papel, despliega una serie de obras donde la textura, el agua y el gesto se vuelven protagonistas.
A través de un lenguaje visual íntimo y experimental, Babini explora las posibilidades del papel como soporte vivo. Lejos de lo rígido, el material aparece intervenido, transformado, atravesado por procesos que lo vuelven casi orgánico. En ese juego entre control y azar, cada pieza parece construirse en diálogo con el tiempo y la humedad, elementos que dejan su huella en la superficie.
Las imágenes que acompañan la muestra dejan ver no solo el resultado final, sino también parte del proceso: manos que trabajan, capas que se superponen, materiales que se funden. Esa dimensión procesual refuerza la idea de una obra en constante transformación, donde lo importante no es solo el resultado, sino el recorrido.
“Papeles húmedos” propone así una experiencia que va más allá de lo visual. Hay algo sensorial en la manera en que las obras se presentan, una invitación a percibir lo sutil, lo mínimo, lo que a veces pasa desapercibido. En tiempos de inmediatez, la muestra se planta como un espacio para desacelerar.
La llegada a CIMA no solo suma una nueva propuesta al circuito artístico, sino que también refuerza el valor de estos espacios como lugares de encuentro entre artistas y público. Allí, la obra deja de ser solo objeto para convertirse en experiencia compartida.




