Informe de FADA
¡Con la Scaloneta, por Argentina!: el agro mete 1 de cada 5 goles para nuestra economía
Si la economía argentina fuera un equipo de fútbol, el agro sería uno de los jugadores clave: las cadenas agroindustriales aportan el 22% de toda la actividad económica del país, es decir es el que más aporta al PBI. “En otras palabras: uno de cada cinco “goles” de la economía argentina los mete el agro”, destaca Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA. Le sigue con el 14% el sector inmobiliario y con el 12% el comercio.
Siguiendo con las metáforas futboleras, “si vemos a la actividad económica como un fixture, de las 48 selecciones hay 11 que serían del agro”, agrega la economista. “Se espera que para este 2026 haya un crecimiento del 2,8% en toda la actividad económica argentina”, advierte.
El informe de FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), revela que las cadenas agroindustriales son el sector con mayor aporte dentro de la actividad económica argentina. “¿Qué otros jugadores lo dan todo en la cancha?: segundo la actividad inmobiliaria con el 14%, tercero el comercio con 12%, le siguen salud y educación (11%), la industria manufacturera no agropecuaria (9%) y, por último, otros rubros como construcción, transporte y logística, minería, que juntos suman el 32%”, detalla Antonella Semadeni, economista FADA.
“Cuando hablamos del agro no hablamos solamente del campo. Hay una enorme cantidad de actividades que se ponen en marcha alrededor: transporte, logística, industria alimenticia, servicios profesionales, comercio, tecnología y empleo en cientos de localidades”, agrega Semadeni.
“Si la actividad económica, también llamada PBI, fuera un mundial de 48 selecciones, 11 serían del agro. La agroindustria tiene presencia en gran parte de la economía y su impacto va mucho más allá de la producción primaria, el valor también se genera fuera del campo: en el transporte, las industrias, el combustible, los comercios, administrativos, ingenieros, veterinarios… Es una gran rueda que va sumando trabajo e inversiones y mejorando las condiciones de las familias argentinas”, advierte Fiorella Savarino, economista FADA.
Ningún jugador gana un partido solo
“Detrás de cada producto agroindustrial hay una gran cantidad de personas trabajando en diferentes rubros, como una gran rueda de la economía. Por eso decimos que el agro no juega solo: juega junto a muchos otros sectores”, afirma Semadeni.
En un contexto económico complejo, el estudio remarca que el crecimiento de la actividad económica es importante porque impacta directamente en la vida cotidiana de las familias argentinas. Cuando la economía se mueve, aumenta el consumo, aparecen inversiones, se genera empleo y se dinamizan distintas actividades.
“Así como en un equipo ningún jugador gana un partido solo, en la economía pasa algo parecido. Argentina necesita que todos los sectores puedan crecer y desarrollarse. El agro tiene un rol clave, pero el desafío es que haya un equipo completo empujando para el mismo lado”, sostiene Savarino.
Perspectivas 2026
Se espera que la actividad económica crezca un 2,8 respecto a 2025. “Los motivos del crecimiento pueden ser: inversiones privadas, el gasto público, el consumo y el comercio internacional”, explica Semadeni.
El informe revela que en lo que refiere al consumo, no hubo grandes mejoras en lo que va del 2026. Por el lado de las inversiones, se han aprobado proyectos relacionadas al RIGI en minería e hidrocarburos, principalmente, y se encuentra en marcha el RIMI en niveles subnacionales. Por el lado del gasto olas inversiones públicas, aún están contenidos. Respecto al comercio internacional, vienen aumentando las exportaciones y cayendo las importaciones.
“Si nos centramos en las exportaciones, la agroindustria genera 6 de cada 10 dólares actualmente, y con el contexto de cosecha récord y buenos precios internacionales en carne, podrían existir mejoras para este 2026”, avizoran desde FADA.
ANEXO / Aporte de las cadenas agroindustriales al PBI
- Las cadenas agroindustriales meten 1 de cada 5 goles en la actividad económica argentina (PBI).
- Las cadenas agroindustriales aportan 1 de cada 5 pesos del PBI.
- El 22% de la actividad económica (PBI) la aportan las cadenas agroindustriales
- En un partido, todos los jugadores son importantes: la agroindustria aporta el 22%, actividad inmobiliaria 14%, comercio 12%, salud y educación 11%, industria 9% y otros rubros como construcción, transporte y logística, minería, que juntos suman el 32%.
- Si pensamos a la actividad económica argentina como un fixture, de las 48 selecciones, 11 son del agro.
- Se espera un crecimiento del PBI de 2,8 respecto a 2025.
Prensa y Comunicación FADA
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Sede Buenos Aires
Mgter. Antonella Semadeni – Economista FADA
(11) 3501 2408
Acerca de FADA:
FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), es una institución sin fines de lucro que elabora, difunde y gestiona proyectos de políticas públicas. Sus estudios apuntan a impulsar el desarrollo de nuestro país para mejorar la vida de las personas.
“Somos argentinos apasionados por Argentina”.
El peso de los impuestos sobre la renta agrícola sigue siendo alto. El Índice FADA midió 61,9% para junio de 2026. Esto significa que, cada $100 de renta agrícola, $61,9 se destinan al pago de impuestos nacionales, provinciales y municipales. Aunque esta medición se ubica por debajo del 62,5% registrado en marzo, el peso de los impuestos continúa elevado. «El trigo y girasol se beneficiaron por subas de precio, en trigo también influyó la baja de retenciones», explica Antonella Semadeni, Economista FADA. Sin embargo, no todos los cultivos tuvieron el mismo comportamiento: el maíz sintió con más fuerza el aumento de los costos. La urea sigue en niveles altos y los fletes aumentaron en los últimos meses, dos variables que preocupan una vez más.
Por cultivo, la participación del Estado fue de 61,7% en soja, 59% en maíz, 73,6% en trigo y 68,1% en girasol. «Aunque el trigo es uno de los cultivos con mayor peso de impuestos, mostró una mejora respecto a marzo, cuando el indicador había alcanzado el 104,4%.” señala Fiorella Savarino, Economista FADA.
En junio, el precio del trigo aumentó 15,5% en relación a marzo y se ubicó 6,8% por encima de junio del año pasado. Además, la alícuota de derechos de exportación para este cultivo pasó del 7,5% al 5,5%. «La combinación de mejores precios y la baja de retenciones ayudó a los números del trigo, aunque los costos todavía siguen teniendo un peso importante», señala Savarino.
La urea, un tema clave
Uno de los factores que continúa impactando en los costos de producción es el precio de la urea, uno de los fertilizantes más utilizados en la agricultura argentina. En lo que va del año acumula una suba del 48%, efecto de la guerra de Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
La relación entre insumos y producción refleja esta situación: actualmente se necesitan 4 toneladas de maíz para comprar una tonelada de urea, mientras que para el trigo se requieren 3,4 toneladas.
El maíz sintió más el aumento de costos
A diferencia del trigo, el maíz no mostró la misma evolución. Su precio mejoró apenas 1,2% respecto a marzo, mientras que los costos siguieron aumentando.
Los fletes registraron una suba del 26% frente a marzo y del 37,3% en relación a junio de 2025. Como el transporte tiene un peso importante particularmente en los costos de este cultivo, el impacto fue mayor. «Los aumentos en transporte afectan especialmente a las provincias más alejadas de los puertos», agrega Nicolle Pisani Claro, Economista Jefa FADA.
En Córdoba, San Luis y La Pampa, 2 de cada 10 camiones de maíz producidos se destinan a cubrir costos de transporte.
¿Qué hay detrás del 61,9%?
La plata que queda después de pagar los costos se divide en 3: los impuestos que se pagan (61,9%), el valor de quienes alquilan la tierra para producir (29,7%) y la ganancia (8,5%).
Mientras el promedio nacional se ubicó en 61,9%, los índices provinciales fueron: Córdoba 60,2%, Buenos Aires 59%, Santa Fe 55,6%, La Pampa 58,9%, San Luis 58,2% y Entre Ríos 65,5%.
Las diferencias entre provincias tienen que ver con diversos factores, como los costos de producción, los fletes y los impuestos provinciales y locales que se aplican en cada caso.
Del total de impuestos que afronta una hectárea agrícola, el 56,7% corresponde a impuestos nacionales no coparticipables, principalmente derechos de exportación e impuesto a los créditos y débitos bancarios. Los impuestos nacionales coparticipables entre Nación y provincias representan el 32,9%. Los impuestos provinciales explican el 9,3% y los municipales el 1,1%.
“La mayor parte de los impuestos corresponden a nacionales no coparticipables. Esto significa que los recursos salen de las regiones productivas y no vuelven de manera directa a las provincias donde se generan” explican desde FADA.



