NOTA DE TAPA
El "León" camina entre los gigantes en la máxima categoria
El regreso del León a la Liga Profesional de Fútbol trajo un inicio exigente y con resultados que no siempre acompañaron, pero también señales claras de un equipo que está construyendo su lugar en la categoría. El Celeste compite, propone y aprende en cada fecha, en un contexto donde el margen de error es mínimo.
En ese proceso, el mercado de pases fue clave.
La llegada de Wanchope Ávila suma jerarquía y presencia en el área, un punto de apoyo para un equipo que necesita transformar buenas intenciones en goles. A su alrededor, el club también apostó por nombres que apuntalan el funcionamiento: Ezequiel Forclaz para darle creatividad al medio, Nicolás Morro y Tomás Olmos para reforzar la última línea, además de Fernando Bersano, en un armado que busca equilibrio entre orden y ambición.
Más allá del saldo inicial, Estudiantes muestra una identidad en formación: presión medida, bloques compactos y paciencia para jugar partidos largos. Los próximos compromisos serán una prueba de carácter, pero también una oportunidad para empezar a capitalizar el trabajo. Con Ávila como referencia y un plantel que sigue ajustando piezas, el objetivo es claro: sumar, consolidarse y demostrar que el regreso a Primera es para quedarse.
Estudiantes demuestra categoría en Primera y busca los 3 puntos
El 2026 encontró a Estudiantes de Río Cuarto de vuelta en Primera y, aunque el arranque dejó más aprendizaje que puntos, el equipo mostró bases interesantes para construir su temporada. No hay dramatismo: hay un plantel en proceso de adaptación a un ritmo más alto y a partidos que se definen por detalles.
El mercado de pases fue una señal clara de intención. El pase de Wanchope Ávila le da al equipo una referencia ofensiva de peso, alguien que ordena ataques y exige a las defensas rivales. Pero no llegó solo: Ezequiel Forclaz aporta juego entre líneas, Nicolás Morro y Tomás Olmos refuerzan la solidez defensiva, y Fernando Bersano completa un bloque que busca regularidad y seguridad atrás. La idea es clara: rodear la experiencia con piezas que sostengan el funcionamiento colectivo.
En este contexto, los resultados iniciales no deben tapar lo importante: Estudiantes compite, no se esconde y empieza a encontrar una identidad. El calendario que viene será una prueba de fuego, pero también una chance para convertir buenas sensaciones en puntos. Con paciencia, trabajo y un plantel mejor armado, el “León” apunta a algo más que sobrevivir: quiere afirmarse en la categoría y hacer del regreso a Primera una historia con continuidad.
Por Martín Alvarez




