Nota de Tapa
Cuando el tenis se convierte en un punto de encuentro
Con una convocatoria que superó las expectativas, el encuentro femenino de tenis realizado en el Jockey Club San Esteban confirmó que el deporte también puede ser una herramienta para crear vínculos, generar nuevas amistades y disfrutar de experiencias que van mucho más allá de la competencia. Impulsada por la profesora Ana Laura Viglione, la propuesta busca consolidarse como un clásico de la agenda deportiva y social de Río Cuarto, sumando cada mes nuevas actividades y más mujeres a una comunidad que sigue creciendo.
El tenis como excusa para encontrarse
Hay eventos deportivos donde el resultado queda en un segundo plano y lo verdaderamente importante sucede fuera de la cancha. El encuentro femenino de tenis realizado en el Jockey Club San Esteban es una muestra de ello. Allí, la competencia convive con las charlas, las risas, el desayuno compartido y la posibilidad de conocer nuevas personas. El tenis se convierte en una excusa para encontrarse.
La iniciativa, impulsada por la profesora Ana Laura Viglione, nació con una idea muy clara: ofrecer una alternativa distinta a los torneos tradicionales. En lugar de extender la competencia durante varios días, el formato concentra toda la actividad en una sola mañana, con un horario definido de inicio y de finalización. Esa organización permite que muchas mujeres, especialmente aquellas que tienen hijos o múltiples responsabilidades cotidianas, puedan hacerse un espacio para disfrutar del deporte sin alterar demasiado su rutina.
La respuesta fue inmediata. El último encuentro se convirtió en uno de los de mayor convocatoria desde que comenzó esta propuesta, algo que incluso sorprendió a la organización. Ni las bajas temperaturas del invierno fueron un obstáculo para que decenas de mujeres decidieran sumarse a la experiencia.
Hubo además un detalle que terminó reflejando el verdadero espíritu de la jornada. Muchas participantes llegaron acompañadas por una amiga. «Anotame a mí y a mi amiga», fue una frase que se repitió una y otra vez durante las inscripciones. Quizás la cercanía con el Día del Amigo haya influido, pero también quedó en evidencia que el encuentro logró transformarse en una oportunidad para compartir tiempo de calidad, fortalecer vínculos y crear otros nuevos.
Desde el comienzo de la jornada el clima invita a quedarse. La bienvenida incluye un desayuno, mates y café, generando un ambiente relajado antes de ingresar a las canchas. Entre partido y partido no sólo se habla de tenis. Aparecen las conversaciones, las fotos, las anécdotas y las risas. Mujeres que hasta ese momento no se conocían terminan intercambiando teléfonos para organizar futuros partidos y seguir compartiendo este deporte durante el resto del año.
Ese aspecto social es justamente uno de los mayores logros de la propuesta. Cada encuentro incorpora nuevas participantes y rompe con la idea de que el tenis sólo es competencia. Aquí el objetivo también es construir comunidad, generar espacios de pertenencia y ofrecer un momento pensado exclusivamente para disfrutar.
El éxito alcanzado impulsó a la organización a proyectar un calendario permanente. La intención es realizar un encuentro cada mes y que cada edición tenga un sello propio, incorporando actividades que complementen la práctica deportiva. Entre las ideas que se encuentran en evaluación aparecen propuestas vinculadas al bienestar, la música, la prevención de lesiones, la nutrición e incluso experiencias recreativas que sorprendan a las participantes y conviertan cada jornada en una vivencia diferente.
La idea es que el tenis siga siendo el eje central, pero que cada encuentro ofrezca un valor agregado. Que las mujeres no sólo vayan a jugar, sino también a relajarse, aprender, compartir y disfrutar de una experiencia completa.
Detrás de cada edición también existe un importante trabajo de organización y una red de instituciones y empresas que hacen posible el desarrollo del evento. El acompañamiento del Jockey Club San Esteban, que abre sus instalaciones para recibir a las jugadoras, resulta fundamental, al igual que el apoyo de los sponsors que colaboran para que haya premios, sorteos y obsequios para las participantes. El objetivo es que todas puedan regresar a sus casas con un recuerdo de la jornada, más allá del resultado deportivo.
La organización también destacó el acompañamiento permanente del medio Al Sur-Este, presente en cada encuentro registrando imágenes y difundiendo una iniciativa que continúa creciendo. A ello se suma el apoyo de empresas y emprendimientos locales como SQL Amoblamientos, Casablanca Spa & Solarium, Serena Aromas, Rumipal Bebidas, Vanina Muratore, Gymnos, La Raíz Pan de Masa Madre, Tegua Bar, Ecobalance Amway, Te lo Llevo y La Pastelería de Laurita, cuyo compromiso permite seguir fortaleciendo esta propuesta.
En tiempos donde el deporte suele medirse únicamente por los resultados, iniciativas como ésta recuerdan que también puede ser una poderosa herramienta para construir comunidad. Porque cuando termina el último partido, los puntos quedan en la planilla. Lo que permanece son las conversaciones compartidas, las nuevas amistades, las ganas de volver a encontrarse y la certeza de que, muchas veces, el verdadero triunfo ocurre mucho antes del punto final.




