Paco Rodríguez Ortega
Paco Rodríguez Ortega: el tiempo, la materia y la huella de una obra que muta
En la primera exposición de la Galería Metáfora, Paco Rodríguez Ortega comparte obras de distintas etapas de su producción, atravesadas por el rojo, las figuras primitivas, la geometría y una profunda reflexión sobre el paso del tiempo. A la vez, el artista continúa desplegando su búsqueda creativa con Mutaciones, una propuesta que reúne tres años de trabajo y nuevas obras de gran formato.
La apertura de un nuevo espacio dedicado al arte siempre trae consigo una invitación a mirar, descubrir y encontrarse con distintas maneras de entender la creación. En ese comienzo se encuentra Paco Rodríguez Ortega, quien forma parte de la primera exposición de la Galería Metáfora junto a Eduardo Gattari, Alicia Montesanto y Fabián Martinetto. Para Rodríguez Ortega, ser parte de este proyecto representa una oportunidad especial y también la posibilidad de compartir su trabajo en un espacio pensado para promover el arte en la ciudad.
La selección de las obras estuvo a cargo de Eduardo Gattari, mientras que Paco eligió piezas pertenecientes a diferentes momentos de su trayectoria. El conjunto tiene un elemento común: el predominio de una escala cromática de rojos y la presencia de dos series de épocas anteriores, donde aparecen cazadores, figuras de carácter rupestre y primitivo, junto con una marcada búsqueda estética basada en la línea y la geometría.
Pero detrás de esas imágenes hay una preocupación que atraviesa buena parte de su producción: el paso del tiempo. El artista observa qué sucede con las imágenes cuando el tiempo actúa sobre ellas, qué queda después del desgaste y cómo la materia también puede convertirse en una forma de memoria.
En sus pinturas, realizadas principalmente con óleos y acrílicos, ese proceso aparece en las propias superficies. Las acumulaciones de pigmentos, las costras y los sedimentos que se van formando generan texturas que transmiten al espectador una sensación de tiempo transcurrido. La materia deja de ser solamente un soporte para convertirse también en protagonista.
Rodríguez Ortega se reconoce dentro de una búsqueda que combina el expresionismo con ciertos elementos constructivistas, pero existe en su trabajo una idea que sostiene con particular claridad: el concepto no puede estar separado de la potencia estética de una obra. Para Paco, una idea por sí sola no alcanza si la obra no logra funcionar desde lo plástico.
Esa mirada también permite comprender el diálogo que se genera dentro de la muestra de Metáfora. Las obras de Fabián Martinetto, vinculadas a su mundo urbano, conviven con las geometrías y las referencias a los nidos y las aves presentes en el trabajo de Alicia Montesanto, generando un conjunto que, según Rodríguez Ortega, logra integrarse desde una cuidada relación estética.
Una obra en constante transformación
La búsqueda de Paco Rodríguez Ortega continúa también en Mutaciones, la exposición que tiene como escenario la Casa de la Cultura, ubicada en General Paz y Rivadavia. La propuesta reúne una selección de obras realizadas durante los últimos tres años y establece un recorrido por distintos estados de su producción, recuperando también referencias a etapas anteriores de su trayectoria.
La muestra incorpora, además, producción nueva, con una importante cantidad de obras y telas de grandes dimensiones.
El nombre Mutaciones parece dialogar naturalmente con una obra que observa las transformaciones: de las imágenes, de la materia y también de la propia producción artística. En ese movimiento, Rodríguez Ortega continúa construyendo un lenguaje donde las capas de pintura, las formas, los colores y las texturas hablan de aquello que permanece, pero también de todo lo que inevitablemente cambia.
Porque, en definitiva, su pintura parece encontrar justamente allí uno de sus mayores interrogantes: qué deja el tiempo sobre las cosas y qué nuevas formas pueden surgir de esas huellas.
