Nota de tapa
“Lu nos proponía un espacio lúdico que desarmaba los guiones y nos fuimos acomodando a su propuesta, a la historia que nos quería contar”

Con el objetivo de apelar a la sensibilidad del público y de acompañar y crear herramientas que ayuden a las familias que atraviesan procesos de transición, Julieta Orlando, se adentró en la realización de Lu, un documental en transición. Hablamos con ella para conocer un poco más

Lu, un documental en transición, nace como trabajo final de Julieta Orlando (37) de la Diplomatura en Cine Documental que se dictó en la Universidad Nacional de Río Cuarto, en 2023. La obra se construyó a partir de su interés por profundizar en temas de identidad de género, temática que ya había abordado en proyectos audiovisuales previos. “Desde el año 2009 he entrevistado a personas adultas y sus testimonios coinciden en que la identidad de género se manifestó desde los 4 o 5 años por eso resulta interesante abordar la identidad de género en las infancias”, comparte Orlando.

La elección de la historia no fue casual ya que Julieta conocía a la familia del protagonista desde hacía mucho tiempo -eran vecinos muy reconocidos de su barrio-. “Por mis antecedentes laborales, ya había hablado con Karina, la mamá de Lu, sobre género e identidad”, añade.

– ¿A qué se debe el nombre ‘Lu, un documental en transición’?

– La propuesta del nombre pretende describir la transición de Lu y también los virajes que atravesamos durante la realización audiovisual. El proceso creativo no es lineal, el recorte del tema, la búsqueda del tratamiento visual y sonoro y la creación del sujeto de enunciación no se presentan como algo acabado, sino que se van redefiniendo en la medida en que repensamos la historia. Desde el primer momento sentimos que estábamos ante “un documental en transición”.

La incorporación de “Lu” al título surgió durante la etapa de edición a partir de una escena que filmamos en la calle donde la madre alerta a Lu sobre el peligro de los autos y perros que se presentan durante el recorrido y repite insistentemente “Lu”. Aunque nos llegaron críticas sobre dicha incorporación, este corto se propone documentar la transición desde la perspectiva de la familia y describir las herramientas que crean para acompañar la crianza de infancias libres, por este motivo, todas las decisiones de producción, rodaje, edición y circulación del documental, siempre fueron consultadas y consensuadas en el seno de la familia.

– ¿Qué desafíos enfrentaron durante la realización del mismo?  Durante el rodaje, comentaste en otra entrevista que Lu se mostró muy involucrado en el proceso. ¿Hubo momentos en los que te sorprendió o hizo alguna pregunta que te dejó pensando?

– Entre los desafíos del rodaje del documental podemos mencionar: trabajar con infancias y que no se aburran durante el proceso. En este sentido, Lu se involucró activamente con la realización documental, nos proponía un espacio lúdico que desarmaba los guiones y nos fuimos acomodando a su propuesta, a la historia que nos quería contar. El resultado fue un documental que va entretejiendo declaraciones muy complejas sobre la identidad de género con la simplicidad de lo cotidiano.

Siempre recordamos que durante la primera entrevista había mucha expectativa en la familia sobre cómo se iba a rodar el documental y cuando le colocamos el micrófono a Lu nos indagó sobre qué le íbamos a preguntar y su única condición fue “que no le hiciéramos preguntas tontas”, cuando le retrucamos a qué se refería con “preguntas tontas” nos dijo que no quería hablar sobre qué le gustaba de nene y qué de nena, sino que quería contar cómo jugaba al futbol. Esa entrevista fue genial porque Lu nos marcó la cancha desde el primer momento y se ubicó como protagonista de su historia.

– ¿Qué nos podés contar sobre la participación de la familia de Lu?

– Creo que a nivel familiar participar del documental fue muy importante porque ayudó a exteriorizar algunas ideas que a veces es difícil poner en palabras. Además, el documental se convirtió en una herramienta para dar visibilidad a la temática, tanto para otras familias que atraviesan procesos de transición como para dar batalla cultural contra quienes estigmatizan y destilan discursos de odio hacia las diversidades.

En la última semana participamos de una mesa debate para reflexionar sobre la ley de identidad de género y muchos testimonios afirman que sufren hostigamiento y discriminación en la calle. No podemos permitir que esas situaciones avancen.

– ¿Cuánto tiempo les llevó realizarlo? ¿Cómo abordaron el tema de las locaciones?

– La realización del documental demandó 18 meses de trabajo desde el desarrollo de la idea hasta el montaje final. El rodaje fueron solamente 5 jornadas en las que se priorizó describir la rutina y los espacios cotidianos de la familia lo que permite que el documental sea dinámico y transcurra en exteriores, interiores, espacios de trabajo y al mismo tiempo espacios íntimos como habitaciones o la casa del abuelo.

– Una vez finalizado el documental, ¿cuáles fueron las reacciones o comentarios de Lu y su familia?

– La crítica que más me inquietaba era la de Lu y cuando vio el documental me mandó un mensaje diciéndome qué le pareció “flama”. La diferencia etaria me obligó a googlear este adjetivo y representa algo “apasionado, intenso y extraordinario”. En cuanto a la familia todas fueron palabras de agradecimiento. No se imaginaban cómo sería el documental porque su montaje no es convencional ya que jugamos con el desfasaje entre la imagen y el sonido.

– ¿Cuándo y dónde fue el estreno?

– LU, un documental en transición, se estrenó en el marco de la Muestra de Cine Independiente del Centro, junto con una gran variedad de producciones de Río Cuarto y la región.

– Hasta ahora, ¿cómo ha sido la respuesta del público? ¿Qué impacto esperas que Lu, un documental en transición, tenga en sus espectadores?

– Este documental fue creado con la intención de apelar a la sensibilidad del público, de poder acompañar y crear herramientas que ayuden a las familias que atraviesan procesos de transición y que también visibilicen otras realidades.

– En lo particular, ¿qué sentiste al dirigir este documental?

– Dirigir este documental fue tan gratificante como desafiante. Gratificante porque, se tejieron vínculos que nos permitieron profundizar en las historias y no forzar las diferentes situaciones. Es decir, logramos crear un ambiente y un clima distendido más allá de la presencia de la cámara que suele inhibir. Y desafiante porque trabajar con infancias, como había comentado anteriormente, es una apuesta lúdica que te obliga y exige permanentemente reinventar y quemar guiones; y por otro lado porque el tratamiento visual y sonoro es una apuesta diferente de lo que se ve habitualmente.

– ¿Algo que te gustaría agregar para finalizar esta entrevista?

– Te cuento que junto con Mayra Flores y Zoe Parramon Jurado ganamos el concurso provincial para el desarrollo de largometraje documental y vamos a continuar contando historias y por eso queremos agradecer al Polo Audiovisual – Agencia Córdoba Cultura por apostar a la industria audiovisual en la provincia para contar historias necesarias.

Además, comentar que el documental fue declarado de Interés Legislativo, Cultural y Social por el Concejo Deliberante de Río Cuarto.

El amor y acompañamiento de la familia en la transición

Karina Luján, mamá de Lu, reflexiona sobre el proceso del documental y cuenta que fue una vivencia sumamente significativa y hermosa que pudieron compartir en familia y con Juli, Zoe, May y Jere. “Fue mostrar fragmentos de nuestras vidas como familia. Acompañando a Lu desde el amor y respetando su identidad”, expresa.     

– ¿Cómo fue el proceso de tomar la decisión de participar en el documental?

– El punto de partida fue la propuesta que Juli me comentó sobre abordar infancias libres. Lo primero que hicimos fue consultar con Lu para saber si estaba de acuerdo y nos dijo que quería rodarlo junto a la familia.

Mi principal motivación siempre fue visibilizar cómo se vive en el seno de la familia y las herramientas que vamos construyendo. El rodaje fue hermoso y un reflejo genuino y espontáneo que transmite la naturalidad y el amor.

– Durante lo que está siendo el proceso de transición de Lu, ¿qué herramientas fuiste encontrando?

– Creo que la herramienta fundamental para apoyar a Lu siempre fue hacerlo desde el amor y el acompañamiento. Trabajamos conjuntamente con una psicóloga y con mis amadas masculinidades trans adultas que me orientan en todo lo que necesito.

Julieta Orlando @julietacarolinaorlando

PH rodaje: Lu Amaya @luam.ph

PH Concejo Deliberante: Javier Raiden @jmr.fotografías