Por María Gisela Constantino
Amor y apego: ¿las dos caras de una misma moneda?
Como detectar si estas en una relación sana.
Una de las preguntas más frecuentes, en los últimos tiempos turbulentos sobre las dinámicas de pareja, es cómo saber si lo que se siente la persona es amor real o un apego o dependencia emocional.
Y si algo es real, es el amor verdadero aquel que suma, que nutre la relación y la potencia, en cambio la dependencia emocional o el apego genera un desgaste porque resta constantemente, fricciona el vínculo y lo consumo poco a poco.
Ahora bien, en las relaciones de pareja, es común confundir el amor con el apego, ya que ambos generan una fuerte conexión emocional entre las personas. Sin embargo, estas dos experiencias son muy diferentes y tienen un impacto significativo en la calidad de la relación. La incapacidad de distinguir entre ambos puede llevar a relaciones no saludables que afectan el bienestar psicológico y/o emocional de quienes las viven.
Ahora la pregunta es, ¿cómo podemos diferenciarlos? El amor y el apego son conceptos que, aunque pueden parecer similares, tienen diferencias fundamentales que afectan la calidad de las relaciones. Mientras el amor es un sentimiento genuino y desinteresado que busca el bienestar mutuo, en donde se genera una conexión emocional basada en el respeto, la confianza y el deseo de ver al otro crecer y ser feliz, incluso si eso implica aceptar su independencia, las personas se apoyan mutuamente sin intentar controlarse, fomentando un vínculo en el que ambos se sienten libres y valorados. Por otro lado, está el apego en donde se establece una conexión emocional que surge de la necesidad de llenar vacíos internos o de aliviar inseguridades. Esto se basa en la dependencia emocional, el miedo a perder al otro y la necesidad de tenerlo cerca para sentirse completo.
Es importante remarcar que en ocasiones el apego puede confundirse con amor porque también genera una fuerte conexión, pero esta está marcada por el deseo de poseer o controlar al otro, en lugar de fomentar libertad y crecimiento, el apego tiende a limitar al otro volviéndose en un vínculo abrumador y que genera deseos de escapar.
Por ello, ante este panorama y sobre todo es esperable que al inicio de una relación estas líneas se difuminen y sea difícil distinguir entre amor y apego, es importante entender sus diferencias para construir relaciones o vínculos saludables. Una relación sana se construye sobre pilares fundamentales como la confianza, el respeto mutuo y la comunicación efectiva. Estas características permiten que ambos miembros de la pareja crezcan individualmente y como equipo, creando un vínculo equilibrado y satisfactorio para ambos.
María Gisela Constantino
Lic. En Psicología – M.P.7899
Docente e Investigadora
Universidad Siglo 21
Diplomada en Promoción y Protección
de NNyA en Entornos Digitales
