Por Elpidio Blas

El diablo viste a la moda

The Devil Wears Prada 2

EE.UU., 2026, 119’

Dir. David Frankel. Con Meryl Streep, Stanley Tucci, Annette Hathaway, Emily Blunt.

Hace exactamente 20 años irrumpía una producción cinematográfica que, en su momento, sorprendió y dejó un halo de gratos comentarios, particularmente por sus principales figuras: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci. En España el título se mantuvo fiel al original: El Diablo Viste de Prada, sabrá Dios por qué razones, en Hispanoamérica fue El Diablo Viste a la Moda. El jueves 30 de abril se estrenó en las principales salas del país El Diablo Viste a la Moda 2, manteniendo el distinguido cuarteto protagónico original, acompañados de un destacado elenco de figuras de reparto. Esta segunda realización continúa en el atractivo, singular, demandante, envidiado y competitivo mundo de la alta costura.

 Todo, o casi todo, sucede en el ámbito profesional de la prestigiosa revista Runway que Miranda (Meryl Streep) conduce con firmeza impiadosa. La historia mantiene algo del humor y la ironía original, se sumerge sin prejuicios ni límites en el brillante y deslumbrante mundo de las grandes casas, casi como un lujoso catálogo en movimiento y rutilantes colores, en el que se exponen los protagonistas y sus circunstancias, como conectores del relato anterior y de la ostentosa exhibición de lujo y vanidad expuesta en los deslumbrantes desfiles, rodeados de un glamour único.

Muy interesante la referencia a los imparables cambios en el consumo de medios y publicaciones tradicionales, escritos básicamente, como la ficcional Runway, que viran la oferta hacia contenidos livianos y de textos breves y van siendo reemplazados por la instantaneidad de los dispositivos móviles; expertos en redes, influencers variopintos y empresarios dispuestos a vender lo suyo al mejor postor. Merece destacarse el dilema que plantea con respecto al avance de la tecnología y el uso (¿o abuso?) de la inteligencia artificial, porque toca a muchas industrias, además de las publicaciones y la moda. ¿Vale hacer cualquier cosa para recortar presupuestos y maximizar ganancias? ¿A costa de que y de quienes? ¿Qué nociones vamos a manejar? ¿Qué es bello, ¿Qué es arte, Que es negocio?

Visualmente atractiva, simpática, grata de ver y disfrutar, y hasta con un dejo de nostalgia, será bienvenida por los fans que aguardaban su llegada, y probablemente también, encantadora para quienes tengan interés en el gran mundo de la moda.

En esta ocasión, bien podemos decir que segundas partes son buenas.