Encuentro de Tenis de Mujeres

Mucho más que un partido

Un encuentro de mujeres en el Country San Esteban

El Country San Esteban volvió a reunir a mujeres de Río Cuarto y la región en una mañana a puro tenis, con partidos, charlas, risas y una propuesta que sorprendió a todas: el tarot. Un encuentro que sigue creciendo, suma nuevas jugadoras y demuestra que siempre hay una buena excusa para compartir la pasión por este deporte

El tenis fue una vez más la excusa perfecta para reunirse, jugar y disfrutar de una mañana diferente. En el Country San Esteban, mujeres de Río Cuarto y la región volvieron a encontrarse en una jornada que tuvo de todo: partidos, nuevas compañeras, charlas, sorteos y hasta una propuesta inesperada que despertó la curiosidad de todas. Una combinación que funcionó muy bien y dejó muchas ganas de repetir.

Estos encuentros ya tienen su lugar entre las amantes del tenis y, edición tras edición, siguen sumando participantes. La idea es que todas puedan disfrutar de la cancha, sin importar cuánto tiempo lleven jugando. Algunas llegan con años de experiencia, otras están dando sus primeros pasos y también están aquellas que, aunque juegan habitualmente, todavía no se animan a participar de un torneo. Acá, todas encuentran su espacio.

Y eso es justamente lo que hace tan atractiva la propuesta. No hace falta anotarse con una compañera ni preocuparse por formar una pareja. Cada jugadora se inscribe de manera individual y, a lo largo de la mañana, va compartiendo partidos de dobles con distintas compañeras y rivales. Una modalidad dinámica, que permite jugar con mujeres de diferentes niveles, conocer gente nueva y disfrutar de la competencia sin tantas presiones.

Por supuesto que hay puntos en juego, partidos que se quieren ganar y premios para quienes consiguen los mejores resultados. Pero también hay lugar para las risas, los comentarios entre compañeras y esos momentos que hacen que el tenis sea mucho más que una actividad deportiva. Lo importante es que todas puedan jugar, sumar experiencia y pasarla bien.

Una de las grandes satisfacciones de esta edición fue ver tantas caras nuevas. A las participantes habituales se sumaron mujeres de categorías iniciales que encontraron en estos encuentros una buena oportunidad para animarse a competir. Para muchas, es una primera experiencia parecida a un torneo, pero en un ambiente más relajado, donde pueden ganar confianza y disfrutar sin sentirse exigidas.

Y como la idea es que cada encuentro tenga algo diferente, esta vez hubo una sorpresa especial. Después de una edición en la que el tenis se combinó con la música, la organización decidió ir un poquito más allá y sumar una propuesta tan original como inesperada: el tarot.

La mañana comenzó con un desayuno para compartir y un presente de bienvenida de Tesai, que incluía una carta con un mensaje especial para cada participante. Algunas se sorprendieron con las frases que les tocaron, otras se sintieron identificadas y enseguida comenzaron los comentarios y las comparaciones entre amigas.

Pero la curiosidad no terminó ahí. Entre partido y partido, las mujeres podían acercarse a Melina para participar de una lectura de tarot. Y lo que parecía ser una actividad más terminó convirtiéndose en uno de los grandes atractivos de la jornada. Hubo filas, listas de espera y hasta algunas participantes que se quedaron con ganas de vivir la experiencia porque el tiempo no alcanzó.

Más allá de las cartas y de lo que cada una pudiera interpretar, la propuesta también generó un espacio para conversar, compartir inquietudes y tomarse unos minutos para una misma. Algunas encontraron mensajes que coincidían con situaciones personales que estaban atravesando y otras simplemente disfrutaron de hacer algo distinto. Lo cierto es que la iniciativa gustó tanto que ya se está pensando en repetirla.

Mientras tanto, la actividad en las canchas siguió a pleno. Y en los descansos tampoco faltaron los mates, las charlas y las anécdotas que se van sumando en cada encuentro. También hubo juegos, sorteos y muchos regalos gracias a Farmacia Grassi y a los distintos auspiciantes que acompañaron la jornada. Cada participante recibió un presente de bienvenida y, a lo largo de la mañana, hubo más sorpresas para disfrutar.

Detrás de todo esto hay mucho trabajo y dedicación. Organizar los partidos, pensar actividades nuevas, preparar los detalles y conseguir el acompañamiento de los auspiciantes lleva tiempo, pero también refleja las ganas de seguir haciendo crecer estos encuentros. Y hay algo que entusiasma especialmente: ver cómo cada vez más mujeres se acercan al tenis, se animan a jugar y encuentran un espacio para compartir con otras que disfrutan del mismo deporte.

Con una gran participación y una respuesta más que positiva, esta edición dejó la vara alta y varias ideas dando vueltas para la próxima. Quizás vuelva el tarot o aparezca alguna nueva sorpresa. Lo que seguramente no va a faltar es el tenis, las ganas de jugar y ese ambiente distendido que hace que, encuentro tras encuentro, cada vez sean más las mujeres que se suman.